viernes, 2 de diciembre de 2011

PESCA

Problemáticas por sobrepesca en América Latina
El Pacífico sur  posee el que se considera como el último ecosistema marino prístino en sus profunidades. Se extiende desde la línea del Ecuador hasta el Antártico y desde Australia hasta la costa occidental de América del Sur.
La producción de la industria pesquera descendió un 20%. Las áreas más afectadas son: el Noreste; el golfo de México, el Caribe, el golfo de California y la costa oeste.
Esto se debe a la disminución de especies en la zona debido a:
Captura Incidental. Captura de peces y de otros vertebrados e invertebrados que no forman parte de los objetivos de las artes de la pesca y que luego se desechan vivos heridos o muertos (se tira al mar la cuarta parte de la pesca mundial) No tienen valor comercial, se enredan accidentalmente (tortugas marinas, albatros, petreles, tiburones vaquita).
La pesca de arrastre produce daños a estructuras vivas del fondo marino, alteración de las estructuras geológica que sirven como zonas de cría, refugio y hogar de peces y organismos.
Por otra parte, la salud de los océanos se ve afectada por:
Desarrollo de puertos
Urbanización
Creación de centros turísticos
Crecimiento de la mancha urbana
Industrialización
Obras de dragado
Relleno para ganar terreno al mar.
Cambio climático. Los océanos son el motor tanto del clima como de las condiciones atmosféricas, el cambio climático deteriora los sistemas marinos. Los sistemas costeros son vulnerables a la elevación del nivel del mar, a la erosión y a las tormentas fuertes.
Cuenta con un acuerdo destinado a paliar los daños provocados por la sobrepesca que considera:
Restringir la pesca de arrastre, que destruye los arrecifes levantando nubes de sedimentos.
Se establece que las naves se mantenga a 5 millas náuticas de los ecosistemas en riesgo.

 
Soluciones Posibles
Incorporar nuevas tecnologías (las aplicadas hasta hoy fueron para aumentar la producción y no para conservación)
Establecer otros tipos de pesca, un sistema que no perjudique, criaderos,
Controlar Aplicar un control severo (buques que vigilen).

AMERICA DEL NORTE
El aprovechamiento humano directo, pesca, recreación, turismo, producción de petróleo y gas, sumado a los efectos del cambio climático, afectan la situación de estos ecosistemas y su biodiversiodad.
Afectados por la urbanización y el cambio en el uso del suelo
Costa afuera se produce un aumento de la presión de la explotación pesquera (sobrepesca)
En el Océano Artico, achicamiento de la cubierta de hielo marino y la mayor actividad económica.

¿Cuál es la problemática ambienta?
Se ha perdido en las últimas décadas mas de un tercio de los manglares
El 20% de los arrecifes de coral se ha destruido (otro 20% se ha deteriorado)
En algunos países han descendido los humedales costeros um 20% anual

México. Tiene arrecifes de coral, aguas tropicales cristalinas y playas de arena blanca; industria turística lucrativa que ejerció demasiada presión sobre los ecosistemas marinos.
Colapso de la pesca de anchoas. Sobreexplotación de especies socialmente importantes para la pesca artesanal (Sinaloa, Sonora)

Canadá. Es el sexto en exportación de peces. Los bancos de salmón del Pacífico han descendido. El gobierno está aplicando políticas para paliar esto.

Estados Unidos. Es el tercer productor de pescado y mariscos después de China y Perú. Ya hay 47 especies sobreexplotadas. La situación está tratando de ser contenida.

El Mar de Barents, presenta problemas de sobreeplotación, contaminación por industrias energéticas (transporte de crudo y gas) lo que constituye un riesgo de derrames. Y por la incorporación de nuevas especies que atentan contra las ya existentes.

jueves, 1 de diciembre de 2011

EL FUTURO DE LA COMIDA

La biotecnología es mala? Está creciendo por los nuevos descubrimientos agrícolas.
El fin de la biotecnología era paliar el hambre en el mundo. La primera parte funcionó, aumentó el rendimiento de la producción, pero generó dependencia y más hambre.
Hay muchos intereses de por medio que desdibujan la biotecnología, la alteración genética es la incorporación a la semilla de algún gen que se hace resistente. Incorpora vitaminas a las semillas para paliar la desnutrición, por ejemplo, se incorporó vitamina A al arroz para evitar la seguera en los niños.
La producción se concentró en los lugares que tenían subsidios agrícolas y pudieron comprar el paquete tecnológico y entrar a competir internacionalmente.

martes, 15 de noviembre de 2011

LA IMPORTANCIA ESTRATEGICA DE LA SOJA EN AMERICA LATINA

En América Latina, los países productores de soja (transgénica y convencional) incluyen a Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay. Esta expansión de la soja está motorizada por los buenos precios internacionales, el apoyo de los gobiernos y el sector agroindustrial y la demanda de las naciones importadoras, especialmente China, convertida hoy en día en el mayor importador de la soja y sus derivados, un mercado que impulsa la rápida proliferación de la producción de esta oleaginosa.

La expansión del complejo sojero está acompañada por un aumento importante de la logística y el transporte junto con grandes proyectos de infraestructura que conllevan a una cadena de eventos que destruyen los hábitats naturales de grandes áreas, además de la deforestación directamente causada por la expansión de tierras para el cultivo de soja. En Brasil, los beneficios de la soja justificaron la refacción, mejora o construcción de ocho hidrovías, tres líneas ferroviarias y una extensa red de carreteras que traen insumos agropecuarios y se llevan la producción agrícola.

El proceso atrajo a otras inversiones privadas para la forestación, minería, ganadería extensiva y otras prácticas con severos impactos sobre la biodiversidad, aun no contemplados por ningún estudio de impacto ambiental.En la Argentina, el cluster agroindustrial de transformación de la soja en aceites y pellets se concentra en la zona de Rosafé sobre el río Paraná, el área más grande de transformación sojera a escala planetaria, con toda la infraestructura asociada y los impactos ambientales que ello implica.

Para los años inmediatos, el sector agrícola argentino se ha planteado el objetivo de alcanzar los 100 millones de toneladas de granos, lo que requerirá del incremento del área sembrada con soja hasta los 17 millones de hectáreas.

Expansión sojera y deforestación


El área de tierra dedicada a la producción sojera ha crecido a una tasa anual del 3,2 %, y la soja ocupa actualmente una superficie más grande que todo otro cultivo en Brasil, con el 21% del total de la tierra cultivada. Desde 1995 el área sembrada aumentó en 2,3 millones de hectáreas, a un promedio de 320.000 hectáreas por año. Desde 1961, el incremento en superficie creció 57 veces y el volumen producido lo hizo 138 veces. La soja paraguaya, se sembró sobre más del 25 % de toda la tierra agrícola y en la Argentina el promedio sembrado alcanzó en 2005 los quince millones de hectáreas con una producción de 38,3 millones de toneladas.

Esta expansión se produce de manera drástica afectando directamente a los bosques y otros hábitats relevantes. En Paraguay, una porción de la selva paranaense, está siendo deforestada (Jasón 2004). En Argentina, 118.000 hectáreas han sido desmontadas en cuatro años (1998-2002) para la producción de soja en el Chaco, 160.000 en Salta y un récord de 223.000 en Santiago del Estero.

La “pampeanización”, el proceso de importación del modelo industrial de la agricultura pampeana sobre otras ecoregiones “que no son pampa” como el Chaco, es el primer paso de un sendero expansivo que pone en riesgo la estabilidad social y ecológica de esta ecorregión. En el noreste de la provincia de Salta en 2002/2003, el 51 % de la soja sembrada (157.000 hectáreas) correspondía a lo que en 1988/1989 eran todavía áreas naturales.
En Brasil, los Cerrados y las sabanas están sucumbiendo víctimas del arado a pasos agigantados.

Soja, expulsión de pequeños agricultores y pérdida de la seguridad alimentaria


Los promotores de la industria biotecnológica siempre citan a la expansión del área sembrada con soja como una forma de medir el éxito de la adopción tecnológica por parte de los agricultores. Pero estos datos esconden el hecho que la expansión sojera conlleva a extremar la demanda por tierras y a una concentración de los beneficios en pocas manos. En Brasil, el modelo sojero desplaza a once trabajadores rurales por cada uno que encuentra empleo en el sector. El dato no es novedoso, ya que desde los setenta, 2,5 millones de personas fueron desplazadas por la producción sojera en el estado de Paraná y 300.000 en Río Grande do Sul. Muchos de estos sin tierra, se movieron hacia el Amazonas donde deforestaron selvas tropicales presionados por fuerzas estructurales y el entorno. Por otro lado, en los Cerrados, donde la soja transgénica está expandiéndose, el índice de desplazamiento es más bajo porque el área no estaba ampliamente poblada previamente.
En Argentina, la situación es bastante dramática ya que mientras el área sembrada con soja se triplicó, prácticamente 60.000 establecimientos agropecuarios fueron desapareciendo solo en Las Pampas. En 1988, había en toda la Argentina, un total de 422.000 establecimientos que se redujeron a 318.000 en 2002 (un 24,5 %). En una década el área productiva con soja se incrementó un 126 % a expensas de la tierra que se dedicaba a lechería, maíz, trigo o a las producciones frutícola u hortícola.

Durante la campaña 2003/2004, 13,7 millones de hectáreas fueron sembradas a expensas de 2,9 millones de hectáreas de maíz y 2,15 millones de hectáreas de girasol.

A pesar que la industria biotecnológica resalta los importantes incrementos del área cultivada con soja y más que la duplicación de los rendimientos por hectárea, consideradas como un éxito económico y agronómico, para el país esa clase de aumentos implica más importación de alimentos básicos, además de la pérdida de la soberanía alimentaria, y para los pequeños agricultores familiares o para los consumidores, esa clase de incrementos sólo implica un aumento en los precios de los alimentos y más hambre.

La expansión de la soja en América Latina está también relacionada a la biopiratería y el poder de las multinacionales. La manera en que en el período 2002-2004, se sembraron millones de hectáreas de soja transgénica en Brasil (mientras existía una moratoria en contrario) hace que nos preguntemos como las corporaciones se manejaron en esas instancias de prohibición para sin embargo alcanzar tal expansión de sus productos en las naciones en vía de desarrollo.

En los primeros años de la liberación comercial de la soja transgénica en Argentina, la compañía Monsanto no cobraba por el fee tecnológico a los agricultores para utilizar la tecnología transgénica en sus semillas. Hoy en día, que la soja transgénica y el glifosato se han instalado como insumos estratégicos para el país, los agricultores quedaron atrapados, ya que la multinacional está presionando al gobierno, haciendo reclamos por el pago de sus derechos de propiedad intelectual. Esto, a pesar del hecho que Argentina es signataria del convenio UPOV 78, que permite a los agricultores guardar semilla para uso propio en la campaña agrícola siguiente. Por otro lado, los agricultores paraguayos negociaron un acuerdo con Monsanto por el que pagaran a la multinacional, US$ 2 por tonelada. La tendencia en el control de las semillas que utilizan los agricultores está creciendo, a pesar que las compañías prometían a principios de los noventa, no cobrar cargos por patentes a los agricultores, momento en que el cultivo transgénico se estaba expandiendo.

El cultivo de soja y la degradación de los suelos

El cultivo de soja tiende a erosionar los suelos, especialmente en aquellas situaciones donde no es parte de rotaciones largas. La pérdida de suelos alcanza las 16 toneladas/ha en el medio oeste de los EE.UU., una tasa que podría llegar a entre 19 a 30 ton./ha en Brasil o la Argentina, en función del manejo, la pendiente del suelo o el clima. La siembra directa puede reducir la pérdida de suelos, pero con la llegada de las sojas resistentes a los herbicidas, muchos agricultores se han expandido hacia zonas marginales altamente erosionables o son sembradas en forma recurrente año tras año, fomentando el monocultivo. Los agricultores creen erróneamente que con la siembra directa no habría erosión, pero los resultados de la investigación demuestran que a pesar del incremento de la cobertura del suelo, la erosión y los cambios negativos que afectan a la estructura de los suelos, pueden no obstante resultar sustanciales en tierras altamente erosionables si la cobertura del suelo por rastrojo es reducida. El rastrojo dejado por la soja es relativamente escaso y no puede cubrir correctamente el suelo si no existe una adecuada rotación entre cereales y oleaginosas.

La monocultura sojera en gran escala ha inutilizado los suelos amazónicos. En lugares con suelos pobres, después de sólo dos años de agricultura, se necesitan aplicar intensamente fertilizantes y piedra caliza. En Bolivia, la producción sojera se expande hacia el este, haciendo que ya muchas de esas áreas de producción estén compactadas o exhiban severos problemas de degradación de suelos. 100.000 hectáreas de suelos exhaustos por la soja fueron dejadas al ganado, que también bajo esta circunstancia es altamente degradante. A medida que abandonan los suelos, los agricultores buscan nuevas regiones donde otra vez volverán a plantar soja, repitiendo así el círculo vicioso de la degradación.

En Argentina, la intensificación de la producción sojera, ha llevado a una importante caída en el contenido de nutrientes del suelo. La producción continua de soja ha facilitado la extracción, sólo en el año 2003, de casi un millón de toneladas de nitrógeno y alrededor de 227.000 de fósforo. Sólo para reponer, en su equivalente de fertilizante comercial a estos dos nutrientes, se necesitarían unos 910 millones de dólares (Pengue 2005). Los incrementos de N y P en varias regiones ribereñas se encuentran ciertamente ligados a la creciente producción sojera en el marco de las cuencas de varios importantes ríos sudamericanos.

Un factor técnico importante en la expansión de la producción sojera brasileña se debió al desarrollo de combinaciones soja bacteria con conocidas características simbióticas que le permitían la producción sin fertilizantes. Esta ventaja productiva de la soja brasileña puede rápidamente desaparecer a la luz de los reportes sobre los efectos directos del herbicida glifosato sobre la fijación bacteriana del nitrógeno (Rhyzobium), que potencialmente obligaría a la soja a depender de la fertilización nitrogenada mineral. Asimismo, la práctica actual de convertir los pastizales hacia soja resulta en una reducción económica de la importancia del Rhyzobium, haciendo nuevamente que se deba recurrir al nitrógeno sintético.

Monocultura sojera y vulnerabilidad ecológica


La investigación ecológica sugiere que la reducción de la diversidad paisajística devenida por la expansión de las monoculturas a expensas de la vegetación natural, ha conducido a alteraciones en el balance de insectos plagas y enfermedades. En estos paisajes, pobres en especies y genéticamente homogéneos, los insectos y patógenos encuentran las condiciones ideales para crecer sin controles naturales (Altieri y Nicholls 2004). El resultado es un aumento en el uso de agroquímicos, los que por supuesto luego de un tiempo ya dejan de ser efectivos, debido a la aparición de resistencia o trastornos ecológicos típicos de la aplicación de pesticidas. Además, los agroquímicos conducen a mayores problemas de contaminación de suelos y polución de aguas, eliminación de la biodiversidad y envenenamiento humano.

En la Amazonia brasileña, las condiciones de alta humedad y temperaturas cálidas inducen al desarrollo de poblaciones y ataques fúngicos, con el consiguiente incremento en el consumo de fungicidas. En las regiones brasileñas dedicadas a la producción sojera se incrementaron los casos de cancrosis (Diaporthe phaseolorum) y del síndrome de la muerte súbita (Fusarium solani). La roya asiática de la soja (Phakopsora pachyrhizi) es una nueva enfermedad cuyos efectos se incrementan en Sud América, motorizados por las condiciones ambientales favorables (por Ej., humedad) sumados a la uniformidad genética de cultivos en monocultura.

Nuevamente la roya comanda el incremento en las aplicaciones de fungicidas. Desde 1992, más de dos millones de hectáreas fueron afectadas por el nematodo del quiste de la soja (Heterodera glycines). Muchas de estas enfermedades pueden ligarse a la uniformidad genética y al aumento de la vulnerabilidad por la monocultura sojera, pero también a los efectos directos del herbicida glifosato sobre la ecología del suelo, a través de la depresión de las poblaciones micorríticas y la eliminación de antagonistas que mantienen a muchos patógenos del suelo bajo control (Altieri 2004).

El 25 % del total de agroquímicos consumidos en Brasil se aplican a la soja, la que recibió en 2002 alrededor de 50.000 toneladas de pesticidas. Mientras el área sojera se expande rápidamente, también lo hacen los agroquímicos, cuyo consumo crece a una tasa del 22 % anual. Mientras los promotores de la biotecnología argumentan que con una sola aplicación del herbicida es suficiente durante la temporada del cultivo, por otro lado comienzan a presentarse estudios que demuestran que con las sojas transgénicas, se incrementan tanto el volumen como la cantidad de aplicaciones de glifosato. En EE.UU. el consumo de glifosato pasó de 6,3 millones de libras en 1995 a 41,8 millones en el año 2000 (1 libra equivale a 0,4536 Kg.), siendo actualmente aplicado sobre el 62 % de las tierras destinadas a la producción de soja. En la campaña 2004/5 en Argentina, las aplicaciones con glifosato alcanzaron los 160 millones de litros de producto comercial.

Se espera un incremento aún mayor en el uso de este herbicida, a medida que las malezas comiencen a tornarse tolerantes al glifosato.

Los rendimientos de la soja transgénica en la región promedian los 2,3 a 2,6 ton/ha, alrededor de un 6 % menos que algunas variedades convencionales, rendimiento sustancialmente mas bajo en condiciones de sequía. Debido a los efectos pleiotrópicos (ej., quebraduras de tallos bajo stress hídrico), las sojas transgénicas sufren pérdidas de un 25 % superior con respecto a sus pares convencionales. En Río Grande do Sul, durante la sequía del 2004/5 se perdió el 72 % de la producción de soja transgénica, estimándose una caída del 95 % en las exportaciones, con consecuencias económicas severas. Aproximadamente un tercio de los agricultores quedaron endeudados y no pueden hacer frente a sus obligaciones con el gobierno y las empresas.

Otras consideraciones ecológicas


Con la creación de cultivos transgénicos tolerantes a sus propios herbicidas, las compañías biotecnológicas pueden expandir sus mercados para sus propios agroquímicos patentados. En 1995, los analistas daban un valor de mercado para los cultivos tolerantes a herbicidas de 75 millones de dólares que ascendieron a 805 millones en el año 2000 (un 610 % de aumento).

Globalmente, en 2002 las sojas resistentes al glifosato ocupaban 36.500.000 hectáreas, convirtiéndose en el cultivo transgénico número uno en términos de área sembrada (James 2004). El glifosato es más barato que los otros herbicidas, y a pesar de la reducción general en la utilización de estos, los resultados obtenidos indican que las compañías venden más herbicidas (especialmente glifosato) que antes. La utilización recurrente de herbicidas (glifosato, llamado Roundup Ready, como marca comercial de Monsanto) sobre los cultivos tolerantes al mismo, pueden acarrear serios problemas ecológicos.

Se encuentra bien documentado el hecho que un único herbicida aplicado repetidamente sobre un mismo cultivo, puede incrementar fuertemente las posibilidades de aparición de malezas resistentes. Se han reportado alrededor de 216 casos de resistencia en varias malezas a una o más familias químicas de herbicidas.
A medida que aumenta la presión de la agroindustria para incrementar las ventas de herbicidas y se incrementa el área tratada con herbicidas de amplio espectro, los problemas de resistencia se exacerban. Mientras el área tratada con glifosato se expande, el incremento en la utilización de este herbicida puede resultar, aún lentamente, en la aparición de malezas resistentes. La situación ya ha sido documentada en poblaciones australianas de rye grass anual (Lolium multiflorum), Agropiro (Agropyrumrepens), lotus de hoja ancha o trébol pata de pájaro (Lotus corniculatus), Cirsium arvense y Eleusine indica (Altieri 2004). En Las Pampas de Argentina, ocho especies de malezas, entre ellas 2 especies de Verbena y una de Ipomoea, ya presentan tolerancia al glifosato.

La resistencia a los herbicidas se convierte en un problema complejo, cuando el número de modos de acción herbicida a las cuales son expuestas las malezas se reducen más y más, una tendencia que las sojas transgénicas refuerzan en el marco de las presiones del mercado. De hecho, algunas especies de malezas pueden tolerar o “evitar” a ciertos herbicidas, como sucedió por ejemplo en Iowa donde las poblaciones de Amaranthus rudis presentaron atraso en su germinación y “escaparon” a las aplicaciones planificadas del glifosato. También el mismo cultivo transgénico puede asumir el rol de maleza en el cultivo posterior. Por ejemplo, en Canadá, con las poblaciones espontáneas de canola resistentes a tres herbicidas (glifosato, imidazolinonas y glufosinato) se ha detectado un proceso de resistencia “múltiple”, donde ahora los agricultores han tenido que recurrir nuevamente al 2,4 D para controlarla. En el nordeste de Argentina, las malezas no pueden ser ya controladas adecuadamente, por lo que los agricultores recurren nuevamente a otros herbicidas, que habían dejado de lado por su mayor toxicidad, costo y manejo.

Las compañías biotecnológicas argumentan que cuando los herbicidas son aplicados correctamente no producen efectos negativos ni sobre el hombre ni sobre el ambiente. Los cultivos transgénicos a gran escala, favorecen aplicaciones aéreas de herbicidas y muchos de sus residuos acumulados afectan a microorganismos como los hongos micorríticos o la fauna del suelo. Pero las compañías sostienen que el glifosato se degrada rápidamente en el suelo y no se acumula en los alimentos, agua o el propio suelo.

sábado, 27 de agosto de 2011

GLOCALIDAD Y REFORMA AGRARIA: De nuevo el problema irresuelto de la tierra?

Hablar de glocalidad implica que el nivel local ya no es autosuficiente. La economía campesina ha dejado ser parte de una sociedad eminentemente local para pasar a pertenecer a un espacio mas amplio que pertenece a la dimensión mezo o regional y se encuentra en proceso de vincularse con la dimensión más macro o global. Lo campesina se encuentra inserto en una dinámica más larga, más amplia, determinada por dinámicas externas que ejercen una situación de dominación estructural.

El problema agrario en América Latina dista mucho de haber sido resuelto. En las zonas rurales hay cientos de miles de campesinos sin tierra y numerosas familias afectadas por la desocupación y el subempleo; se registran conflictos de tenencia e invasiones de tierras; deestrucción de recursos naturales y deterioro ambiental, y pobreza aguda. Como consecuencia de estos factores, la producción agrícola de algunos países se ha estancado, y la dependencia alimentaria se ha acentuado.
Se han formulado muchas estrategias indispensables para desarrollar las zonas rurales y combatir la pobreza. Sin embargo, una condición esencial del desarrollo es el reordenamiento de la propiedad agraria, no para hacer frente a un sistema arcaico que ya está en extinción, sino para potenciar las capacidades productivas de la población y aprovechar racionalmente los recursos naturales disponibles.

Actualmente, los conflictos por la tierra tienen mucho que ver con la acreditación de la propiedad, la definición de linderos, la invasión de tierras de frontera, las decisiones sobre uso del suelo, la protección de los derechos de las comunidades indígenas y la preservación del ambiente. En las políticas y programas de desarrollo de las zonas rurales, es preciso hacer incapié en la lucha contra el hambre y la pobreza, la defensa de los derechos de las minorías y la sostenibilidad ambiental. Sin embargo, el objetivo de la redistribución de la tierra agrícola es la estabilidad, el progreso y la paz social en las zonas rurales.
Las tierras cercanas a poblaciones y ciudades en expansión se han convertido en un bien de especulación, y las presiones para la compra de estas tierras han respondido más a una intención de futuro cambio de uso que al potencial agrícola que puedan representar.
Para contribuir a la solución de los problemas agrarios, crear relaciones basadas en la confianza y favorecer la actividad productivo, los gobiernos deben formular y dar a conocer una definición oficial de la política de tierras y en función de tal política, proporcionar los apoyos financieros e institucionales adecuados.

viernes, 5 de agosto de 2011

AGRICULTURA URBANA Y PERIURBANA EN AMERICA LATINA Y EL CARIBE: UNA REALIDAD

Entendemos a la Agricultura Urbana y Periurbana (AUP) como una actividad multifuncional y multicomponente, que incluye la producción o transformación inocua de productos agrícolas y pecuarios en zonas intra y peri urbanas, para autoconsumo o comercialización, el aprovechamiento eficiente y sostenible de recursos e insumos locales, respetando los saberes y conocimentos locales y romoviendo la equidad de género a través del uso y coexistencia de tecnologías apropiadas y procesos participativos para la mejora de la calidad de vida de la población urbana y la gestión urbana social y ambiental sustentable de las ciudades.
La AUP es una fuente de empleo e ingresos para grupos vulnerables a través de la venta de excedentes o con la implentación de sistemas de producción intensivos y especializados orientados a la comercialización, ya que no requiere de mano de obra calificada ni de fuertes inversiones para su instalación.
También es una actividad que mejora la gestión del espacio urbano. En Rosario, Argentina se utilizan espacios públicos y privados para el desarrollo de huertos comunitarios y Parques Huerta que ocupan más de 10 has. de suelos urbanos ubicados en áreas de riesgo; en Brasil, se trata de transformar espacios inseguros en áreas económica y socialmente útiles.
Otra ventaja, es que los residuos sólidos orgánicos son aprovechados como abono, los residuos orgánicos de restaurantes son tratados para ser utilizados como alimento inocuo para cerdos.
El trabajo de la AUP, en especial con grupos vulnerables y excluidos, es una gran motivación para las autoridades locales interesadas en el desarrollo de políticas inclusivas e integrales.

domingo, 31 de julio de 2011

FUGA DE CEREBROS

Según datos proporcionados por el Banco Mundial, la publicación titulada Migración Internacional, remesas y la fuga de cerebros, ocho de cada diez haitianos y jamaiquinos con títulos universitarios viven fuera de sus países; y más del 50% de los profesionales universitarios de muchos países de América Central y del Caribe también viven en el extranjero. El informe revela que la fuga de cerebros es masiva en los países pequeños y pobres que se encuentran en proceso de desarrollo.
La mayoría de estos profesionales universitarios de los países en desarrollo emigra a los Estados Unidos, al igual que a la Unión Europea, Australia y Canadá.
La  mano de obra calificada que emigra a los Estados Unidos a menudo no consigue un trabajo acorde con su nivel de educación, y terminan realizando trabajos no calificados.
Por su parte, las remesas que envían los expatriados a sus familias se ha traducido, por lo general, en inversiones personales tales como educación, salud y vivienda, más que en alimentos y en otros bienes.
Un caso particular se da en México, en donde las familias que tienen un emigrado en Estados Unidos muestran un nivel inferior de educación que las familias en las que no hay ningún expatriado. Esto se atribuye a la situación peculiar que viven los emigrantes rurales mexicanos dentro del mercado laboral estadounidense -el hecho es que aunque acudan o no un año más a la escuela, solo consiguen trabajos no calificados en los Estados Unidos, por lo tanto, la población rural de México que planea emigrar a los Estados Unidos tiene muy poco incentivo para invertir en educación.

Argentina fue el país de Latinoamérica que más científicos y técnicos aportó en la década de 1990 a Estados Unidos, según un estudio de la CEPAL.
Los incentivos para los emigrantes (técnicos y científicos) son las mejores condiciones para ejercer su profesión y los elevados salarios que reciben fuera de Argentina. También muchos de ellos emigraron durante las décadas pasadas por "problemas políticos y por la posibilidad de desarrollar sus investigaciones, más que por las crisis económicas".
En España existe la fuga de cerebros, pero a su vez importa muy buenos investigadores latinoamericanos, sobre todo argentinos.
Estados Unidos es y seguirá siendo durante los próximos 20 años la primera potencia en ciencia, Europa se encuentra en un retraso respecto a éste país.

El caso de los académicos mexicanos
El flujo migratorio, temporal o permanente, de académicos originarios de México hacia otras naciones, principalmente a los Estados Unidos, obedece en gran medida a razones económicas y de desarrollo profesional que se ven concatenadas con políticas explícitas de atracción de talentos traducidas en la existencia de mayores incentivos pecuniarios y de desarrollo profesional en países receptores.
En Estados Unidos en el año 2005 había 4.523 profesores de educación superior de origen mexicano trabajando.
Un 75% dicen haber emigrado con motivo de la realización de sus estudios de doctorado, seguido por un 12% que emigraron por haber tenido una oferta de trabajo.
Dentro de las principales razones para no regresar a México, los académicos en el extranjero señalan la poca inversión en investigación en México,falta de salarios competitivos, falta de desarrollo en áreas de interés académico, falta de cultura de investigación, falta de incentivos para regresar, intervención política en nombramientos e investigación, falta de oportunidades laborales e inexistencia de un sistema laboral apropiado.
En respuesta, el gobierno mexicano ha desarrollado recientemente esfuerzos encaminados a atraer académicos de regreso al país y a aprovechar las conexiones con aquellos que optan por quedarse en el extranjero para conectarles con instituciones mexicanas. Esto incluye la creación de la Red de Talentos Mexicanos en el Exterior.

POBLACION DE AMERICA Y SUS PROBLEMATICAS

Características de la población en América

A lo largo de la historia de América, la población se fue componiendo de diferentes migraciones.
Algunos países no recibieron mucha población, como por ejemplo Perú y Bolivia. En cambio, otros fueron polo de atracción como Argentina y Estados Unidos.
La mayor parte de la población americana se encuentra concentrada en las costas (atlántica y pacífica) lo que indica la desigual distribución de la población, la presencia de focos de concentración (ciudades costeras), y vacíos demográficos (zonas más frías como el norte de Canadá).
En el caso de América Latina, ésta posee una alta natalidad, relacionada con la pobreza y la economía de la mayoría de los países.

EL DEBATE ACTUAL SOBRE LA POBREZA URBANA ESTADOUNIDENSE

La mundialización de la economía y las nuevas migraciones proveniente de Hispanoamérica y del Este Asiático son los factores que más han contribuido a caracterizar la pobreza actual en Estados Unidos.
La globalización incrementa la polarización social. La reestructuración del mercado de trabajo ha afectado principalmente a los trabajadores manuales no especializados y a la población de menor formación cultural. La actual mundialización de la economía ha supuesto la progresiva ampliación del sector pobre de la población que, en parte cae en la inestabilidad laboral, favorecida por la flexibilización del mercado laboral, y en el riesgo severo de pobreza. Por otra parte, ha sido históricamente la población afroamericana la que ha estado más sujeta a las variaciones del mercado laboral con relación a la situación económica, y como en cada momento de crisis o de reestructuración ha sido la primera en salir perjudicada.

LA SUBCLASE

El concepto subclase hace referencia a un grupo social situado en la periferia o en los márgenes del mercado de trabajo. Las características del grupo son su baja formación cultural y ocupacional, su frecuente localización en la áreas degradadas de las ciudades, su asociación con los sin techo, el hacinamiento provocado por los proyectos de renovación urbana, su desorganización política y su escasa participación social. Se trata de las minorías afroamericana e hispana, a quienes se los asocia a la violencia callejera, aunque también se incluye en este grupo a los sin techo, a las madres solteras o divorciadas sin recursos económicos y, en gran parte, a muchos de los que dependen de la asistencia social para poder vivir.
La población por debajo del umbral de pobreza en los Estados Unidos se sitúa entre la quinta y la cuarta parte del total.
En los últimos años ha empeorado el desempleo, especialmente entre los negros y se ha incrementado la existencia de niños sin la presencia de padre en el hogar. También la maternidad entre adolescentes continúa siendo muy alta.

DISCRIMINACION RACIAL
En la sociedad norteamericana, la población negra sigue siendo la más afectada por la segregación y por las diferencias de renta. Dentro de la segregación espacial de asiáticos, hispanos y afroamericanos en las áreas metropolitanas, son estos últimos los que cuentan con índices de segregación mas elevados. La minoría menos segregada y más suburbanizada es la asiática, ocupando los hispanos un lugar intermedio entre ambas etnias y mostrando una gran diversidad de patrones de concentración o dispersión según en que ciudades.
El nivel medio de ingresos de los afroamericanos está a un 60% del nivel medio de los ingresos de los blancos.
La pobreza entre la minoría hispana (22 millones, 9% de la población en 1990), muestra el asentamiento en diferentes ciudades de comunidades distintas: puertorriqueños en Nueva York y Chicago, mejicanos en Los Angeles, Houston y en las áreas fronterizas entre México y Estados Unidos, cubanos en Miami.
La diferencia entre la pobreza afroamericana y la latina estriba en que la primera se concentra en la capa más baja de una comunidad asentada desde hace muchos años, mientras que entre los latinos es el factor migratorio el definidor de la pobreza. Las poblaciones de inmigrantes son señaladas por la comunidad como "el otro", los invasores que amenazan las normas sociales y los principios econónicos establecidos y como tales se encuentran abocados al aislamiento social.
Entre los hispanos hay un grueso de trabajo situado en el mercado informal (básico para los hispanos sin permiso de trabajo) y también en el mercado ilegal de la droga.

SIN SALIDA?  Cómo combatir la pobreza y la desigualdad persistentes en América Latina

En latinoamérica, la pobreza afecta al 39% de la población, lo que significa que más de 200 millones de personas carecen de ingresos suficientes para cubrir sus necesidades de alimentos y otros gastos básicos, por otra parte la pobreza extrema, que marca la imposibilidad de acceder a una canasta de ingesta calórica mínima, afecta a alrededor de 96 millones de personas.
Los promedios regionales ocultan las diferencias entre los distintos países. Por ejemplo, en Bolivia y Honduras la pobreza abarca al 60% de la población, mientras en Chile y Uruguay es inferior al 30%. Además dentro de cada país esas tasas varían en función del origen étnico. En México el 90% de la población indígena vive por debajo de la línea nacional de la pobreza, en Brasil, la pobreza alcanza al 41% de los habitantes de ascendencia africana, en comparación con un 17% de la población blanca.
El nivel de desigualdad del ingreso es extremadamente alto.
Aunque la estabilidad macroeconómica de la región ha mejorado en los últimos años, la sucesión de crisis resultó devastadora para los pobres.
Los pobres no logran beneficiarse con el proceso de crecimiento porque carecen de los bienes más básicos, lo que significa deficiencias en el nivel y la calidad de la educación y la salud, y en el acceso a servicios sociales básicos e infraestructura, como pavimentación, suministro eléctrico seguro, agua potable y acantarillado. Tampoco gozan de igualdad de oportunidades para acceder al crédito, la justicia, la cobertura de riesgos y los derechos de propiedad; y con frecuencia obtienen una retribución menor por sus recursos y actividades productivas en razón de su lugar de residencia o por pura y simple discriminación.
¿Qué se debe hacer? Todo plan de lucha contra la pobreza debe atacar los obstáculos a los que se enfrentan los pobres para acceder a bienes y servicios a fin de que puedan obtener mejores empleos y elevar la productividad. Existen en la región  diversos mecanismos prometedores.
Desarrollo del capital humano mediante transferencias inteligentemente transferidas. El capital humano resultante del nivel de educación, salud y nutrición de la población. Se incentiva a que los beneficiarios envíen a sus hijos a la escuela y reciban atención básica de salud maternoinfantil.
Acceso a los servicios financieros. El crédito subsidiado y los préstamos otorgados directamente por el Estado casi siempre han terminado beneficiando a los más favorecidos. Se requiere mejorar la infraestructura del sector bancario formal para canalizar la intermediación financiera y desarrollar estrategias que alienten a los bancos a ofrecer productos financieros de costo accesible para los hogares pobres.
¿Cómo pueden transformarse esas oportunidades en mayores ingresos y una mejor calidad de vida?
La clave es el empleo productivo. Superar la pobreza de manera sostenible exigirá generar buenos empleos y posibilitar el acceso de los pobres a ellos.
Es menester modificar la legislación impositiva y laboral, además de ofrecer servicios públicos más eficaces y un sistema de protección social de mejor calidad y más inclusivo.

domingo, 26 de junio de 2011

IIRSA Y LA ECOLOGIA POLITICA DEL AGUA SUDAMERICANA

Se trata del proyecto de Integración de la Infraestructura Regional de Sudamérica (IIRSA).
Los corredores en los últimos siglos han demostrado ser la figura más eficiente en términos capitalistas para la ocupación territorial, el transporte y comercio de mercancías por tierra y agua, el desarrollo de la industria y la agricultura de gran escala, el estímulo de zonas de turismo de inspiración de multinacionales, etc.
Es por ello que los corredores deben verse como rutas de desarrollo estratégicas de varios kilómetros de ancho en los que se emplazan zonas de producción intensiva, de extracción de recursos naturales, de medios de comunicación, de emplazamientos urbanos, entre otros factores.
La composición nodal de un corredor consiste en:
Medios de Transporte para mover las materias primas y mercancías (puertos marítimos - por ejemplo del lado del Pacífico y del Atlántico y otros medios que varían según la composición territorial lo permita: canales de agua, ferrocarriles de alta velocidad, carreteras, etc.
Energía para hacer funcionales los corredores, y sobre todo para mover los sistemas de producción: petróleo, gas y electricidad (plantas nucleares, termoeléctricas/geotérmicas, hidroeléctricas, tendido e interconexión eléctrica, gasoductos/oleoductos, etc.
Agua para actividades productivas (presas, acueductos, sistemas de bombeo, distribución y tratamiento.
Telecomunicaciones que integren la regíon en tiempo real, tanto hacia adentro del corredor, como con otros corredores y el exteror.
El contexto sudamericano es modelado por los siete corredores terrestres y dos de hidrovías que conforman el sistema IIRSA. Los movimientos de agua ahí, en especial se centran en los afluentes de los ríos De La Plata/Paraná/Paraguay-Guaporé (donde se ubica un corredor de hidrovías que va de sur a norte); el Amazonas/Putumayo; y el río Negro-Orinoco (los dos últimos, conforman un corredor de este a oeste conectando  Macapa yBelem en el Atlántico, con Saramerisa/Yurimaguas en Perú y con Puerto El Carmen en Ecuador, todos con conexiones terrestres al Pacífico).
El foco de atención es el potencial que tiene el acuífero Guaraní, la reserva de agua fresca subterránea más grande del mundo y que se perfila como pivote hídrico de la región productiva fuerte del Mercosur.
Las reservas estratégicas de agua sudamericanas y el IIRSA.
En América del Sur, la riqueza natural es alucinante. Es la primera reserva biótica terrestre del planeta y la segunda marina; almacena cerca del 25% del agua fresca mundial; además de contar con cuantiosos depósitos de petróleo en Venezuela, de gas en Perú y Bolivia; y de distintos minerales en toda la región.
El centro de producción más fuerte de Sudamérica, según los diseños del IIRSA es justamente la zona donde se extiende el acuífero Guaraní, un punto geográfico que por el oeste tiene salida directa por el Atlántico y por el este se comunica con lo que se pretende que sea la hidrovía Paraná-Paraguay (medio de transporte regulado por varias represas que ya comienzan a ser financiadas por el BM y el BID: Corpus, Yacyretá y que, aunque dañarían el ecosistema del Pantanal, su realización podría dar salida a la producción no solo industrial, sino a la agrícola, particularmente de la soja convencional y genéticamente modificada que es producida ahí por multinacionales como Cargill, en un área que se extiende desde Cáceres en Argentina, a Mato Grosso en Brasil y hasta Nueva Palmira en Uruguay.
Existe un proyecto de Protección Ambiental y Desarrollo Sustentable del Sistema Acuífero Guaraní. Lo llamativo pero no sorprendente es que se trate de un programa diseñado por los expertos del BM, financiado por ese organismo internacional, por los gobiernos de Holanda y Alemania, por la Agencia Internacional de Energía Atómica y la OEA con sede en Washington.



PLAN PUEBLA PANAMA. DOMINIO GEOESTRATEGICO Y GEOECONOMICO

Se trata de un proyecto que integra todos los países de mesoamérica, cuyo objetivo es integrar la comunicación para la libre circulación. Todo está en función de la defensa del medio ambiente. Luego se va a extender a América del sur con el proyecto IRSA, en el norte está el proyecto GUANAMA.
El Plan Puebla Panamá fue pensado para competir con los nuevos tigres asiáticos, y con China que se vislumbra como la nueva potencia económica del siglo XXI, donde los trabajadores de las ensambladoras ganan actualmente menos de 0.50 centavos de dólar por hora, es posible deducir que quienes se emplearían en las nuevas industrias del sur-este  mexicano y de Centroamérica, recibirirían pagos todavía inferiores, similares a los que percibían los obreros a comienzos del siglo XX.
Las maquilas ocupan mano de obra no calificada en cantidades importantes pero no generan nexos laborales con seguridad social, además de no permitir las asociaciones ni sindicatos. Se trata de empresas golondrinas que después de cumplir sus programas manufactureros de corto plazo, desaparecieron sin dar explicaciones y sin reponder por el problema social que generaron.
México debía cumplir la función de barrera física, que con medidas de fuerza frenara la migración latinoamericana hacia Estados Unidos.
El territorio mesoamericano, como objetivo geográfico del PPP constituye uno de los más aptos para cualquier proyecto geopolítico con miras a la consolidación del control económico y militar del continente americano. Las facilidades de interconexión del Océano Atlántico con el Pacífico, las incalculables riquezas naturales no del todo explotadas, las necesidades insatisfechas de la población y como consecuencia, la mano de obra de bajo precio, así como las facilidades comerciales con Asia, Africa y Europa vía Pacífico y las potencialidades en el ámbito militar como cabeza de playa o retaguardia con gran capacidad logística, son características consideradas como estratégicas para la consolidación de una hegemonía mundial que poco a poco parece aproximarse a su punto culminante por parte de Estados Unidos.
La intención era que México fuera la barrera física para frenar las migraciones hacia el norte  pero los flujos migratorios no han disminuido y en la zona se han instalado bandas de delincuencia organizada provenientes de Centroamérica.
Centroamérica es hoy en día el cuello de botella que aisla el Norte del Sur, en vez de ser un puente que una las dos grandes porciones territoriales de América.

viernes, 24 de junio de 2011

PROBLEMATICAS DEL AGUA EN AMERICA

La mayor parte del agua se emplea para riego agrícola (74%) debido a que la agricultura ha sido y es el motor de desarrollo de varios países y por el creciente desarrollo urbano que experimenta existe una fuerte competencia entre ésta y los usuarios doméstico e industrial.

Situación de los acuíferos.
En varios, el agua subterránea es estratégica para el suministro de agua a la población por su confiabilidad y calidad. A pesar de ello, el agua subterránea es manejada inadecuadamente ya sea por una explotación excesiva o bien, por su contaminación.
Los problemas de contaminación se deben a la infiltración de aguas negras (México y Perú), a la intrusión salina por sobreexplotación de acuíferos costeros (América Central y el Caribe), y al deterioro de la calidad por la explotación de aguas fósiles (en México).

Disparidad Social y Disparidad en los servicios
A las malas condiciones de la pobreza en ALyC se suman la de los deficientes servicios de agua. Diversos estudios demuestran que el 20% de la población más rica de la región cuenta con un servicio de agua similar al de países desarrollados, mientras la población más pobre tiene la peor cobertura.

Canadá esta padeciendo problemas de contaminación en algunas zonas debido a industrias petroquímicas, pesticidas, aguas servidas, nitratos, desechos químicos, bacterias. La contaminación de los acuíferos produce mortalidad entre la población sobre todo en los niños, ya que las aguas subterráneas se transforman en armas letales por los venenos, tóxicos y bacterias que adquieren.

Estados Unidos tiene el 40% de sus ríos contaminados así como también sus acuíferos. El Ogallala, que se extiende por ocho estados desde Dakota del Sur al norte, hasta Texas, ha visto mermar sus aguas por la sobreexplotación del mismo en las grandes llanuras, corazón cerealero del país. El uso de agrotóxicos como el glifosato, los desechos químicos, sumideros, han contaminado gravemente al Ogallala. El acuífero ha disminuido hasta 30 metros en algunas zonas.

México, de los 459 acuíferos que posee, 130 están contaminados, sufren sobreexplotación o están amenazados por ésta. El acuífero Ciudad Juárez-El Paso, en la frontera con EEUU sostene a 1.500.000 personas que viven allí. Se agotará irremediablemente si no se revierte la situación, en el 2018.

En América Central abundan los ríos y los acuíferos y la biodiversidad genética, de ahí se entiende por qué el Plan Puebla Panamá PPP, simple extensión del NAFTA.

 
Acuífero Guaraní
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Extendido entre las cuencas de los ríos Paraná, Uruguay y Paraguay, el Acuífero Guaraní tiene una superficie aproximada de 1.194.000 km2. El 70% le corresponde a Brasil, el 19% a la Argentina; el 6% a Paraguay y el 5% restante a Uruguay. Hasta la fecha, de todos modos, se desconoce su alcance total, al punto que se ignora cuál es el extremo occidental de la reserva en Paraguay y la Argentina, donde estiman que llega más allá de la laguna de Mar Chiquita. También son estimaciones las que entienden que el Guaraní podría llegar, por el sur, hasta los grandes lagos cordilleranos argentinos.

Sus dimensiones son fabulosas: supera en tamaño a España, Francia y Portugal juntas. Con un volumen de 55 mil kilómetros cúbicos (cada kilómetro cúbico equivale a un billón de litros de agua), y con una explotación adecuada, podría abastecer a unas 720 millones de personas con una dotación diaria de 300 litros por habitante. Hoy suena casi a una película de ciencia ficción.
El problema no radica en que las reservas de agua sean cada vez menores sino en que su localización y calidad están cambiando, por un lado hay un alto índice de contaminación del agua, mientras que por otro, está comenzando una reubicación espacial de las precipitaciones y, así, del agua dulce. Al parecer, las zonas de alta biodiversidad como la que alberga al Acuífero Guaraní verán incrementar o por lo menos conservar los índices de precipitación y, por lo tanto, esas zonas  se perfilan como estratégicas a nivel local, regional y mundial.
Habría que recordar que de los 1,4 miles de millones de km3 de agua que hay en el planeta, sólo el 2,5% corresponde a agua dulce, el resto es sólo potabilizable con carísimos y complejos procesos de desalinización que muy pocos gobiernos pueden implementar. El monto de agua en el mundo se duplica cada 20 años y son muchas las variables para saber si alcanzará para calmar la sed de todos: crecimiento demográfico, la agricultura y explotación descontrolada de cursos son algunas.

Cuencas
En la Cuenca del río Amazonas, las principales problemáticas son la deforestación en la selva alta de Perú y Bolivia, así como también las represas, aunque no son muchas.

En la Cuenca del Plata, la contaminación por pesticidas de uso agrícola en la alta cuenca del río Uruguay; la construcción de represas. y la contaminación debida al gran desarrollo industrial y la gran cantidad de población instalada.

En la cuenca del Magdalena en Colombia, la contaminación se debe a la construcción de represas, y también a que las 4 ciudades mas importantes se ubican en su cuenca. También contaminan las industrias, los desechos humanos, la minería, la agricultura, las modificaciones en el sistema de drenaje.

En la cuenca del río Orinoco, las industrias ligadas a la explotación minera, uso urbano e industrial, descara de agua contaminada sin tratamiento.


HIDROGRAFIA DE AMERICA

PRINCIPALES CUENCAS HIDROGRAFICAS DE AMERICA



La mayoría de los ríos de América discurren de los sistemas montañosos de occidente y se distribuyen en las vertientes de los océanos Glacial Ártico, océano Atlántico y Pacífico. En la vertiente del Atlántico fluyen los ríos más largos formando importantes cuencas que favorecen en todas las maneras a los habitantes de esas zonas.

En América del Norte se pueden identificar ríos de las tres vertientes existentes: el río Mackenzie que desemboca en la vertiente ártica, los ríos Yukón, Colorado y Columbia son los ríos más largos de la vertiente del Océano Pacífico, mientras en la vertiente del Atlántico destacan los ríos Bravo, el sistema Misisipi-Missouri y el San Lorenzo. De todos ellos destaca el río Mississippi por ser el más largo y con la cuenca más grande en esta zona del continente, siendo el principal río de los Estados Unidos. En los lagos, sobresalen los de la región de los Grandes Lagos donde se encuentran los lagos Superior, Hurón, Michigan, Ontario y Erie. Todos los lagos anteriores comparten un sistema lacustre de origen glacial, cuyas aguas se acumulan principalmente debido a los deshielos invernales. Estos lagos están comunicados por ríos, canales y esclusas, desembocando en el Atlántico a través del río San Lorenzo.

En América Central los ríos son cortos y corresponden principalmente a la vertiente atlántica. Estos ríos cumplen varias funciones, sirviendo incluso como fronteras; tal es el caso de los ríos Segovia o Coco (entre Honduras y Nicaragua) y el río San Juan (entre Costa Rica y Nicaragua). En esta zona, los lagos también son de menor extensión, destacando los lagos Nicaragua, Managua y Gatún, este último, construido por el hombre, ubicado en el canal de Panamá, al cual le proporciona el agua necesaria para que los barcos salven las diferencias de nivel.

Ya en América del Sur, reaparece la vertiente del Pacífico aun cuando los ríos de la vertiente del Atlántico son más largos e importantes. Destacan en la parte sur del continente los ríos Orinoco, el sistema Paraná-Río de la Plata y el Amazonas. El río Amazonas es el más caudaloso del mundo, el cual forma la cuenca hidrográfica más grande del mundo. Dentro de los lagos más importantes de América del Sur se cuenta con el lago de Maracaibo, el Titicaca, el Poopó y el Buenos Aires/General Carrera.

CUENCA DE LOS GRANDES LAGOS



CUENCA DEL MISSISSIPPI


CUENCA DEL ORINOCO


CUENCA DEL AMAZONAS






Estado actual de la cubierta vegetal en América Latina

América Latina y el Caribe tienen una situación privilegiada, pues cuentan con una de las mayores riquezas naturales del planeta. En apenas el 15% de la superficie terrestre del planeta tiene la mayor diversidad de especies y de ecorregiones del mundo.
Lamentablemente, la valoración de los servicios ambientales naturales no se ha extendido a todos los ciudadanos ni a los gobiernos, en el sentido de la urgencia que requieren las acciones destinadas a frenar y revertir los fuertes impactos en la sociedad desde hace varias décadas, sobre los ecosistemas naturales.
La falta de planificación en el uso de los recursos naturales y de tecnologías y políticas apropiadas que garanticen su preservación, ha agravado el deterioro ambiental en la región, que se traduce en pérdida de biodiversidad, y en degradación de los suelos, disminución de la disponibilidad de agua dulce, cambio de los cauces de los ríos por azolvamiento y disminución de la calidad de sus aguas por contaminación y sedimentación.
América Latina y el Caribe gozan de una situación privilegiada al contar con una de las mayores riquezas naturales del planeta, por ello tienen un compromiso frente al mundo. En consecuencia, debemos incorporar al más alto nivel de prioridad la agenda de conservación, uso sostenible y restauración de la cobertura vegetal de nuestra región.






jueves, 23 de junio de 2011

Biodiversidad

Las ecorregiones son áreas geográficas caracterizadas por poseer las mismas condiciones climáticas, edáficas, hidrológicas, florísticas y faunísticas, en estrecha interdependencia, perfectamente delimitables, distinguibles de otra, y de utilidad práctica.
El reconocimiento de ecorregiones tiene importancia desde el punto de vista científico y también práctico. La importancia se traduce en:
La planificación para la conservación de áreas naturales de especial importancia.
La planificación del ecodesarrollo por regiones, con conocimientos de los factores ecológicos favorables y limitantes.
El conocimiento de las especies nativas de importancia económica y su promoción.
Toma de decisiones para prevenir la destrucción de paisajes.
Prevenir el exterminio de las especies de flora y fauna endémicas o raras.

El aprovechamiento humano del suelo afecta las funciones del ecosistema, la diversidad biológica, la calidad y la cantidad del agua, y el clima. Las alteraciones más importantes de la cobertura natural del suelo a manos del ser humano son los cambios generalizados que han reducido y perturbado las áreas forestales, los pastizales nativos y los humedales para dar paso a la agricultura, ganadería, extracción de recursos y asentamientos humanos.

Bosques
Los bosques cubren alrededor de la tercera parte de la superficie de América del Norte. La región alberga bosques de tipos muy diversos, alrededor de 45% de los cuales se clasifican como boreales, sobre todo en Canadá y Alaska. El resto son bosques templados y tropicales.
La extensión de la superficie boscosa de Canadá permanece relativamente estable, la de Estados Unidos presenta un ligero incremento y la de México muestra un descenso.
Los cambios que la presión humana ha introducido en la estructura de los ecosistemas forestales pueden hacer que los bosques sean más susceptibles a incendios, sequías, plagas de insectos y contaminación del aire, con los consecuentes daños. Por ejemplo en México, la extracción selectiva  de ciertas especies favoritas de árboles y la extensa conversión de los bosques a pastoreo alteraron ya la estructura y la composición de las tierras boscosas que aún quedan.

Agricultura

Casi la tercera parte de la superficie de América del Norte se destina a aprovechamientos agrícolas, la región produce casi 20% de los cereales del mundo y un porcentaje igual de carne.
El uso excesivo de fertilizantes y agroquímicos causa afectación ecológica y la muerte de organismos acuáticos que habitan en el fondo.
Los pastizales han sufrido modificaciones sustanciales que han transformado los ecosistemas y generado importantes pérdidas de biodiversidad, en especial de especies como aves de pastizales, el bizonte, el perrito de las praderas y el hurón de patas negras. En 2001 alrededor de 55 especies de vida silvestre de los pastizales de Estados Unidos estaban amenazados o en peligro de extinción. En México el sobrepastoreo está reduciendo la productividad de los pastizales y amenazando la biodiversidad.

Humedales

Alrededor del 10% del territorio de América del Norte está cubierto por humedales, casi el 40% de los humedales del planeta. En los últimos años, los científicos han catalogado las muchas e importantes contribuciones ecológicas de los humedales: sitios de reproducción de aves acuáticas, peces y crustáceos; áreas de captura y filtración de sedimentos y materia orgánica, para retención de agua y la mitigación de inundaciones, y barreras protectoras contra tormentas en áreas costeras.
Pantanos, ciénagas y marismas se han subvaluado como terrenos baldíos y han sido dragados para la construcción de puertos o desecados para levantar granjas, viviendas y otros desarrollos urbanos y turísticos. La conversión agrícola y el desarrollo urbano y suburbanos son la principal causa de la pérdida de humedales.

Areas urbanas

Los asentamientos y la urbanización conllevan un aumento en la construcción de superficies impermeables, que reducen la absorción de agua in situ y la recarga de los mantos subterráneos y ocasionan una mayor desviación de agua de lluvia, afectando los escurrimientos y los sistemas de aguas superficiales. La expansión de desarrollos suburbanos y rurales tiene relación con la pérdida de suelos agrícolas de primera calidad y con la fragmentación y pérdida de bosques, humedales, pastizales y otros hábitats de vida silvestre y con la consecuente pérdida de biodiversidad.

En búsqueda de soluciones al transporte, la vivienda, la energía y otras necesidades importantes las naciones han sometido al ambiente natural a presiones derivadas de la conversión del suelo y los cambios en la cobertura vegetal, al mismo tiempo, se han creado áreas protegidas para tratar de preservar especies y espacios naturales valiosos. Esto ha ayudado a limitar el alcance del impacto humano en regiones pobladas.

Calidad y cantidad del agua

Las actividades de aprovechamiento del suelo con frecuencia afectan la calidad del agua y la hidrología, la deforestación puede generar mayor vulnerabilidad a inundaciones súbitas y carga de sedimentos en los arroyos cercanos. Salinización; cambios en el caudal de agua, y cargas de sustancias química tóxicas como plaguicidas y fertilizantes producto  de la agricultura.




Este mapa muestra las áreas protegidas de América del Norte bajo manejo de autoridades nacionales, estatales, provinciales o territoriales.
Según la definición de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), un área protegida es "una superficie de tierra o mar especialmente consagrada a la protección y el mantenimiento de la diversidad biológica, así como de los recursos naturales y los recursos culturales asociados, y manejada a través de medios jurídicos u otros medios eficaces".
Este mapa muestra las áreas protegidas clasificadas de acuerdo con su objetivo de manejo según el sistema de categorías de manejo de la UICN:
1. Reserva natural estricta / Área natural silvestre bajo protección estricta (manejadas básicamente con objetivos de investigación científica o de protección de la vida silvestre)
2. Parque nacional (manejado sobre todo para la protección del ecosistema y con fines recreativos)
3. Monumento natural (manejado básicamente con el propósito de conservar características naturales específicas)

4. Área de manejo de hábitat y especies (con el propósito fundamental de conservación mediante la intervención activa con fines de manejo)
5. Paisaje terrestre o marino protegido (manejado sobre todo para la protección del paisaje terrestre o marino y para la recreación)
6. Área protegida con recursos manejados (principalmente para el uso sustentable de los ecosistemas naturales)


Problemática: América latina amenazada por el clima

Un artículo del diario La Nación, que hemos analizado en clase que señala que debido al calentamiento global, América Latina perdería el 50% de sus tierras agrícolas en los próximos 40 años.
El informe realizado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre la Evolulución del Clima de la ONU advierte que esto constituye una grave amenaza para la seguridad alimentaria de la región. Esto golpeará sobre todo a los mas pobres.
El calentamiento global también conllevará la extinción de entre el 20% y 30% de las especies animales y vegetales; escasez de agua; hambre debido a las sequías, la degradación y salinización del suelo.
Otros efectos serán las inundaciones, principalmente en las costas donde la presión demográfica se acentúa y en los grandes deltas, entre ellos, del río Mississippi, en América del Norte.
Los países ricos son los que más contribuyen a la degradación de la ecología, pero a su vez son los que más recaudos toman para hacer frente a los más que posibles cambios climáticos violentos.
La crecida del nivel del mar amenaza numerosas ciudades, lo que obligará a cientos de millones de personas a abandonar sus hogares, las inundaciones provocarán enfermedades y muertes.
 La degradación contínua de cinturones de manglares y arrecifes de coral tendrá consecuencias negativas para la pesca así como para el turismo.

miércoles, 22 de junio de 2011

Climas de América

La diversidad de tipos climáticos del continente americano responde a la combinación de una serie de factores que condicionan la temperatura, la distribución de las precipitaciones, la presión atmosférica, y la humedad de los vientos.
La temperatura media del continente disminuye en forma progresiva desde el Ecuador (donde los rayos del sol inciden perpendicularmente dos veces al año) a los polos. Debido al desarrollo en latitud, América presenta tres grandes zonas climáticas: la zona cálida, que abarca la franja intertropical, la zona templada en latitudes medias de ambos hemisferios, y la zona fría en la franja que se extiende desde los 60 grados de latitud norte y sur hasta los polos. Además, otros factores intervienen para dar lugar a climas cálidos, templados o fríos en zonas distintas de las que corresponden por latitud.
La acción reguladora del mar beneficia las zonas costeras, pues los océanos actúan moderando la temperatura y reduciendo la amplitud térmica (diferencia entre la temperatura máxima y la temperatura mínima) de los climas oceánicos. La distancia al mar (continentalidad) provoca oscilaciones mucho más marcadas en la temperatura media anual, y en consecuencia, climas de gran amplitud térmica, como el riguroso frío continental de América del Norte.
La altura es otro de los factores que influyen en la temperatura, pues a medida que aumenta la altura disminuye 1 grado cada 180 metros. En consecuencia, toda la cordillera andina presenta un escalonamiento de la temperatura, siendo ésta muy baja en las zonas que se encuentran a gran altura, independientemente de la latitud.
Las corrientes marinas cálidas que se originan en las aguas ecuatoriales (la corriente del Brasil o la del Golfo) suavizan la temperatura de las costas que recorren, contribuyen al aumento de la evaporación y aportan humedad y precipitaciones a las zonas litorales. En cambio, las corrientes frías originadas en los polos (del Labrador, de Humboldt, de California) provocan un descenso de la temperatura, favorecen la presencia de hielos en las costas y contribuyen en la formación de desiertos costeros (por ejemplo Atacama), pues el movimiento ascendente de aire frío impide que el aire húmedo oceánico alcance las costas.